¿Qué es la cirugía mínimamente invasiva del pie?
La cirugía podológica mínimamente invasiva (MIS, Minimally Invasive Surgery) permite resolver patologías del pie que antes requerían cirugía abierta —con grandes incisiones, mayor riesgo de complicaciones y largos periodos de recuperación— a través de pequeñas incisiones (1-3 mm) con instrumental especializado. El resultado es una recuperación mucho más rápida, menos dolor postoperatorio y cicatrices mínimas.
Patologías que tratamos
Onicocriptosis (uña encarnada crónica)
Cuando el tratamiento conservador no es suficiente, la matricectomía parcial con fenol es la solución definitiva. Procedimiento ambulatorio con anestesia local, sin puntos y con recuperación en 48-72 horas.
Dedos menores (garra, martillo, mazo)
Las deformidades de los dedos pequeños del pie —dedo en garra, en martillo o en mazo— se tratan con técnicas percutáneas que permiten corregir la deformidad sin cicatrices visibles y con recuperación en semanas.
Primer dedo (hallux valgus, juanete)
El hallux valgus (juanete) en estadios avanzados que no responden a plantillas ni ortesis puede corregirse quirúrgicamente. Ofrecemos técnicas percutáneas modernas con menor agresión tisular que la cirugía abierta clásica.
Fascitis plantar crónica
Fasciotomía plantar percutánea para casos resistentes al tratamiento conservador después de 6 meses. Alta el mismo día, con descarga parcial durante 2-3 semanas.
Atrapamientos nerviosos
Neuroma de Morton y otros atrapamientos nerviosos en el pie que no responden al tratamiento conservador pueden resolverse con técnicas mínimamente invasivas.
¿Cómo es el proceso?
La mayoría de las intervenciones se realizan de forma ambulatoria, con anestesia local, en nuestra clínica. No requieren ingreso hospitalario. El paciente viene a la consulta, se interviene y vuelve a casa el mismo día caminando.